Hoy estreno blog...

01 de Mai, 2022 - Photographie et vidéo - Commentaires -

Hace tiempo que quería tener mi propio blog, pero por falta de tiempo, o más bien dicho por gandulería, no lo hice. Sé de la importancia que es tener un blog hoy en día, ya que no sólo añades contenido interesante a la web, sino que además te permite interactuar más fácilmente con tu público objetivo.

Ya que se trata de una web de fotografía en la que expongo mis trabajos, hoy y para inaugurar éste blog, os voy a hablar sobre el tipo de material que utilizo para hacer mi trabajo (¡cuando hay claro!) A algunos no les parecerá interesante que hable de material fotográfico cuando de lo que trata la web es de los resultados que se pueden obtener con ése material. A otros sin embargo, si les gustará que trate  éste tema,  bien porque son forofos de la tecnología , bien por simple curiosidad

DE canon a nikon

Como empecé y como seguí

Desde la Canon de 1982 hasta la Nikon de 2021


Vayamos al grano. Escoger material fotográfico y más hoy en día cuando hay tantos modelos en el mercado, puede convertirse en un verdadero quebradero de cabeza. Años atrás, cuando no me dedicaba a la fotografía profesional, me daba (casi) igual comprarme un modelo u otro. Bastaba con que la cámara dispusiera de menús sencillos y sobre todo entendibles, que la calidad del sensor fuera decente y que la cámara fuera manejable. Pero cuando te adentras en el campo semi-profesional o profesional, el material que vas a utilizar tiene que tener una calidad lo suficientemente decente como para no te "quedes corto" a la hora de realizar fotografías. ¿A qué me refiero a eso de quedarse corto? Pues bien, imagina por un momento que te compras un ordenador (podría ser cualquier otro objeto) o más bien dicho que te han vendido "la moto" en una tienda de informática, creyendo que has hecho una muy buena elección. Al principio ese ordenador funciona a las mil maravillas. Tiene una placa base decente, unos cuantos gigas de memoria ram (digamos 8 para no pecar de rácanos), una tarjeta gráfica dedicada, un disco duro ssd (sí sí no uno mecánico) y una pantalla que reproduce los colores correctamente. Conforme vas utilizando el ordenador, te vuelves cada vez más exigente e instalas aplicaciones que requieren de una gran cantidad de recursos para moverlas. Que si un tal photoshop, un premiere, office y algunas más para que no eches nada en falta. Y lo que al principio parecía el "chollo del siglo", se convierte poco a poco en una máquina agonizante que se cuelga cada dos por tres sin motivo aparente...¿o nó? ¿No será que aquel vendedor encantador  te aconsejó mal? Posiblemente. A eso me refiero con quedarse corto. Al principio cuando te inicias en el mundo de la fotografía, da un poco igual, porque un modelo con demasiadas prestaciones puede incluso ser contraproducente. Pero cuando ya andas un poco más "suelto" lo que necesitas es un modelo con un poco más de "empaque" que te sirva para tu quehacer cotidiano. Y te preguntarás, que modelo (s) me he cogido yo para desempeñar mis tareas?

Pues si te soy sincero, lo mío ha sido una verdadera montaña rusa en cuanto a material se refiere. Empecé a la temprana edad de ¡9 años! cuando mi madre me regaló una cámara súper 8 para mi comunión. Con ella realicé mis primeros vídeos caseros. Luego a los 17, adquirí, la que sería mi primera cámara réflex: una canon AE 1 Program, cámara que aún conservo pero que no utilizo. Sin ni tan siquiera saber lo que significaba la palabra "réflex", la cámara me sirvió tanto para un roto como para un descosido. ¿Qué me iba de viaje? Cámara en ristre. ¿Qué había una reunión familiar? Cámara que desempolvaba. Así fuí tirando muchos años, pero en modo "gandúl", o sea disparando en auto. Tampoco es que me preocupara mucho por la calidad, porque lo que buscaba realmente tener eran "recuerdos gráficos" de experiencias vitales...¡Y ahí están!

¡Yo con mi primera cámara!

Mi primera réflex: una canon AE-1 program de 1982

Siglo XXI

A comienzos del siglo XXI, me empezó a picar el gusanillo por los "gadgets digitales" y en particular por las cámaras "sin carrete". Si bien es verdad que seguía teniendo mi Canon de toda la vida, decidí comprarme una compacta digital de "3mb" (¡una barbaridad para la época!) para ver qué tal "iba eso". Pues ir iba bien, la verdad sea dicha. El hecho de no tener que cambiar de carrete y ver el resultado instanáneamente en la pantallita de la cámara signficaba un cambio radical en la manera de tomar las fotos. Con éstas dos cámaras (la digital y la analógica) y otra de vídeo "para ir de viaje con los amiguetes", fui tirando hasta el año 2006, año que significó un punto de inflexión en mi "manera de abordar" el mundo del audiovisual. O daba el salto al mundo "pro" o por lo menos "semi-pro", o seguía siendo un mero usuario despreocupado por todas las magnfícas funciones que incorporan las cámaras. Eso no quitaba de que podría haber aprendido a usar la cámara de una manera distinta a la automática y seguir tal cual.....pero.... ¡Quería "ganarme la vida" con la fotografía y el vídeo, porque es algo que me apasionaba (y me sigue apasionando) Así que ese año no lo dudé ni un instante, y me compré mi primera cámara "pro", una JVC GY HD 111e (ver cámara aquí


Una cámara de hombro,que grababa a una, por aquel entonces, magnífica resolución de 720p. Ésta cámara me sirvió para grabar comuniones, bodas, espectáculos, cortos, y la disfruté muchísimo. Sin embargo... en el 2009, mientras estábamos rodando un cortometraje en una casa particular, apereció el director de fotografía y sacó de su mochila "un bicho raro" ,una cámara híbrida que era tanto de fotografía como de vídeo: la Canon 5d mark II. Al ver que esa cámara que parecía "de juguete" en comparación con el armatoste que yo usaba, grababa a una mayor resolución (full HD), mejor calidad, y encima en tarjetas sd (no mini-dv), me dió que pensar. ¿Y si yo me compraba una igual y vendía mi JVC? Dicho y...¡ casi hecho!, porque el dinero no me llegó para comprarme ese modelo y algún que otro objetivo, pero sí para invertir en un modelo de prestaciones inferiores pero muy valorada en el mundo del audiovisual: la Canon 7d.

En un curso de formación de Canon

En un rodaje de un vídeoclip

Ésta Canon me dió muchas alegrías , y a la par que fuí profundizando mis conocimientos en el manejo de una dslr digital, fuí mejorando mi técnica fotográfica. Los trabajos que realicé con ésta cámara fueron básicamente vídeoclips, alguna que otra boda y sesiones fotográficas. En el año 2014 adquirí la versión II de la misma (Canon Eos 7d mark ii). Un modelo ligeramente mejorado con respeto a la que había tenido (resolución, más puntos de enfoque, mayor cadencia de disparo y vídeo full HD a 60p) pero que sólo usé ¡1 año y medio! Muy poco tiempo la verdad pero todo tiene su explicación.

Le paso el testigo a la 7d mark II

La 7d mark II con el 70-200 2.8 

En el año 2015 me apunté a unos cursos de formación que versaban sobre manejo de cámara, iluminación, cromo key y postproducción. En uno de los talleres, dió la casualidad de que había cogido mi cámara y otro chico la suya. Hicimos algunos fotos y comparamos los resultados entre ambas cámaras. Me dí cuenta de varias cosas: 1) a isos altas la otra cámara se comportaba mejor (menos ruido) Cuando hablo de isos altas es de 800 hacia arriba. 2) la parte desenfocada detrás del sujeto aparecía más desenfocada y mas "orgánica" en su cámara. 3) los colores eran mas "naturales" Pensé, será normal, puesto que él tiene una full frame* y yo una APS-C**. No contento con esa constatación, indagué por mi cuenta en algunas webs de comparativas, y en la web de referencia en cuanto a tests de sensores se refiere( https://www.dxomark.com.📸 ) . Resultado: ¡mi cámara quedaba bastante mal parada! No sólo ya por su rángo dinámico***, sino también por la cantidad de ruido que producía a isos nominales****. Lo único que mi cámara hacía mejor, era tener una cadencia de disparo mas elevada (10fps vs 6,5fps) y mejor autoenfoque en vídeo. Así que en el 2015 empecé a darle vueltas a la cabeza, y tomé una desición radical : deshacerme de todo mi material Canon y pasarme a ¡Nikon!. a la Nikon d750, más concretamente. 

Nikon d750


Algunos me diréis que estoy loco y que me podría haber comprado una Canon full frame en vez de pasarme a otro sistema. Sí pero no. La Canon costaba mas caro y no necesariamente producía archivos de mejor calidad. De hecho por aquel entonces (que no ahora), no había ninguna Canon que igualara a la Nikon en rango dinámico (salvo las tope de gama que no me podía permitir). Para mí, un factor de compra decisivo, a parte de la ergonomía, es que la cámara produzca archivos raw de "buena factura", que puedas editar a tu antojo con una pérdida mínima de calidad . La nikon d750, para mí era esa cámara. Recuperar sombras en escenas con bastante contraste era un juego de niños, y no mermaba para nada la calidad del archivo final. Aparte era un sensor de 24 MP, ligeramente superior a su contrincante más directa: la Canon 5 d mark iii (22 MP) Lo único que le faltaba a esa cámara era que dispara a más fps (6,5 se me antoja muy justo) y que tuviera un mejor autofoco en vídeo. Pero no se le puede pedir peras al olmo, sobre todo al precio que se vendía. Con la Nikon me tuve que reacostumbrar a un nuevo sistema, pero leyendo el manual de instrucciones (¡que no todos los hacen! craso error) y practicando mucho, pronto me hice con ella.

Entre los años 2016 y 2019, tuve la suerte de tener bastante trabajo, sobre todo en el ámbito de lo social. Pero claro trabajar con una única cámara cuando realizas una boda, es como tirarte a una piscina sin saber lo que hay en el fondo. ¿Y si por H o por B, me falla la cámara en le momento álgido de la ceremonia? Los novios por muy buenos que fueran contigo al principio, porque depositaron toda su confianza en tí, se convertirían en tu peor pesadilla, y te enviarían directo al purgatorio sin mediar palabra...¡Y adiós trabajo de fotógrafo! Así que al año siguiente de adquirir mi primera Nikon, estuve buscando información sobre "una segunda posible compañera de ruta" que formara un buen binomio con la D750. Después de mucho indagar (como un buen detective), me conquistó una cámara recién salida del horno y que era la "hermana pequeña" de la Nikon D5 (buque insigna por aquel entonces de la gama Nikon) : la Nikon D500. Una aps-c de "altos vuelos" que me permitió, sigilosamente, adentrarme en el mundo de la fotografía deportiva.

Las dos Nikon: d500 y d750

En el año 2020 se pusieron las cosas "feas". Recuerdo que el único trabajo que realicé ese año fue un reportaje fotográfico de una duatlón en Tarragona, antes de que nos impusieran el confinamiento. Las demás competiciones deportivas a las que tenía que asistir, se fueron al garete. Además no tuve ninguna boda más. Parece como si el mundo se parara para todos. A finales de ese año, para ir saliendo del paso, tuve que trabajar "de lo que pillara" pero lamentablemente nada que ver con la fotografía y el vídeo.... A finales de ese año, una clienta a la que le había realizado un reportaje de boda en el 2017 me contactó. Al parecer tenía "trabajo" para mí y un trabajo que podría ser muy fructífero en el futuro. Efectivamente, se trataba de grabar varios vídeos así como cursos de formación para una web dedicada a temas de salud. Hicimos algunas sesiones de fotos en diciembre así como grabaciones esporádicas, y en febrero del 2021 arrancamos el rodaje del primer curso de formación. Un curso muy extenso e interesante pero inacabado a día de hoy (enero 2022) De lo que no podía sospechar ni lo más mínimo, es que me desprendería de una de mis cámaras para dar el salto, no sin ciertas reticiencias, al mundo de las mirrorless*****. ¿Y por qué lo hice? Simple y llanamente para curarme en salud. Las dos cámaras con las que operaba eran ciertamente buenas en fotografía , pero a mi juicio, no tenían las "suficientes" prestaciones en vídeo (una más que la otra) Por prestaciones entiendo: como mínimo capacidad para grabar en 4k (resolución cada vez más extendida hoy en día) y si es posible a 10 bits de profundidad de color****** y sin recorte y que no se sobrecaliente al cabo de pocos minutos; zebras+ y focus peaking++; autofoco aprovechable, o sea, que si le pides a la cámara de seguir un sujeto que lo haga medianamente bien y no dando tumbos. Lo ideal es trabajar con foco manual, pero hay que comprar accesorios extras. Y por último, y no menos importante, una cámara que me pudiera comprar dentro de mis posibilidades. Al finales del 2020 salió al mercado la Nikon z6II, una cámara "corregida" con respecto al primer modelo. Como en el catálogo del fabricante no había otra que fuera mejor en vídeo (salvo la "superlativa" Nikon z9, recién salida del horno, magnífica cámara donde las haya, pero muy cara para mi presupuesto y encima bastante pesada) y no quería otra vez ir de la Ceca para la Meca, cambiando otra vez de fabricante, en marzo de 2021 caí en la tentación y me la compré. Ha sido una decisión acertada, pero con ciertos matices. En próximos posts, os daré mi opinión sobre lo que es trabajar con la Nikon Z6II. ¿Y tú que modelo(s) de cámara utilizas? Deja tus comentarios. ¡Gracias!

La Nikon z6 II con el objetivo Sigma 50 1.4 art

  • *Full-frame o sensor de formato completo: es un sensor que equivale al formato de 35 mm en las cámaras clásicas (35,9 x24 para Nikon y 36 x 24 para Canon)
  • **APS-C: sensor más pequeño que los de formato completo (23,5X15,7 para Nikon y 22,3 x14,9 para Canon)
  • ***Rango dinámico: es la diferencia de luminosidad entre la zona más brillante y la zona más oscura que el sensor puede captar.
  • **** Iso nominal o nativo: es el iso que ofrece la mejor relación entre calidad y ruido, en otras palabras es la sensibilidad para la cual se fabricó un tipo de sensor sin ingún tipo de ampliación (varía de marca en marca. iso 100 en general, pero hay cámaras que lo tienen fijado a iso 200).
  • *****Cámaras sin espejo
  • ****** Por cada canal de color (R,G,B o lo que es lo mismo, rojo, verde y azúl) hay una cantidad de tonos (de esos colores) determinada. Esos tonos se pueden combinar para formar la imagen. Si una imagen tiene 8bits por canal, tenemos 256 colores por color. 256x256x256 = 16 millones de colores reproducibles. Eso está muy bien en la mayoría de los casos. ¿Pero que pasa si tienes que hacer un croma key o quieres grabar escenas donde aparezcan gradientes naturales como un cielo azúl? Pues aparecerán todo tipo de artefactos indeseables (no entraré en detalles técnicos) como dientes de sierra alrededor del sujeto (croma) o banding en el cielo (bandas superpuestas). Si grabo a 10bits de profundidad de color (1024x1024x1024) tengo 1 billón de colores totales. Consecuencia: desaparecen los artefactos y puedo retocar el color sin miedo a dañar el archivo final.
  • +: patrones de zebra (sí sí como el animal) que nos permite identificar las zonas "quemadas" de la imagen cuando exponemos.
  • ++: asistencia para el enfoque en modo manual.
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